lunes, 2 de diciembre de 2013

Mis primeros pinitos.

¿Como llaman los sudamericanos a la plastilina?

Con esto fue con lo que me despedía en mi anterior actualización. Pues bien, haré como que os interesa y os daré la respuesta. No esperes leerla ahora. Haré que te leas lo poco que he escrito para que descubras la solución a este rompecabezas. No suspires, no es para tanto. Se lee en un "plis plas". Ánimo, yo confío en ti.

Como conté, me aficioné a la plastilina. Con esa plastilina me dediqué a hacer durante unas horas varias figuritas. Como sé que tenéis un interés tremendo por saber cómo fue mi corta historia con mi amiguita, os la cuento a continuación.

Yo me decidí a hacerme inventora de personitas sin corazón, blanditas, coloridas y con palillos como huesos con el fin de crear un video gracioso, divertido, ameno y formado con fotos. Vamos, lo que es un Stop Motion de toda la vida.

Como no soy una artista 100%, me cuesta. Me cuesta estar tanto tiempo para hacer un vídeo de medio minuto y que cuando vea el resultado no termine de convencerme. Por eso y mucho más (me da pena mover mucho a mis figuritas por si se me rompen) aun no he llevado a cabo todo lo aprendido para conseguir un vídeo graciosete. Fin de la historia.

Lo primero que debería haber hecho es haberos presentado a mis amigos. No juzgarlos por su estado físico, tened en cuenta que se encuentran metidos en una cajita y los pobres no pueden desarrollar su musculatura.


Si, si. Es Mario, Mario y su tortuguita. El otro... el otro no es nadie. Rodrigo, por ejemplo. 

Mi reto será hacer de aquí a dos semanas un stop motion con estos tres personajes. ¿Cómo saldrá? No lo sé. ¿Os gustará? Tampoco lo sé. ¿Servirá de algo todo mi esfuerzo? Por supuesto, para divertirme yo mientras lo hago y para sacar una sonrisa (ya sea riendose de mi o conmigo) a todo aquel que lo vea.

Me despido diciendo a los lectores que si quieren que haga algo con plastilina no tienen más que pedírmelo. Prometo que lo intentaré. No prometo que lo que haga salga bonito o parecido a lo que ha pedido. No obstante, la intención es lo que cuenta.

Más historietas otro día.

Besos de chocolate.

Por cierto, BLANDILINA. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario